
¿Es lo mismo Interiorismo que Decoración?
La idea de convertir nuestra casa en un lugar más bonito y adaptarlo a nuestras necesidades no es nuevo de ahora, de hecho es una necesidad que podemos atribuir a la edad de piedra. Nuestros antecedentes ya pintaban sus cuevas e intentaban, con sus medios, que se convirtieran en espacios confortables. El paso del tiempo nos ha enseñado las posibilidades que tenemos para construir nuestra casa, cómo aprovechar sus recursos y sobre todo como hacerla más habitable, así que poco a poco nuestra capacidad innata hace que valoremos el bienestar de nuestras viviendas y utilicemos nuestra creatividad para transformar la vivienda en un hogar.
Contar con profesionales para convertir nuestra casa en el lugar que soñamos es una gran idea, ya que no todos tenemos ni los medios ni la capacidad de hacerlo por nuestro aire, simplemente es cosa de conocimiento. De esta manera, el decorador o el interiorista verá soluciones y propondrá ideas que probablemente a nosotros no se nos ocurrirían.
Ahora bien, ¿qué diferencias hay entre un decorador y un interiorista?
La tarea de un decorador es como de “vestir tu casa”. Un decorador hará un estudio de la luz natural que entra en tu vivienda, de la disposición de los muebles y tejidos que dispones para reorganizarlo, para crear así un espacio con un ambiente determinado. Es decir, el decorador utilizará lo que ya dispones en casa para distribuirlo mejor, claro que te propondrá ideas pero normalmente utilizará de lo que ya dispones. Mientras tanto, un interiorista será quien modifique dicha distribución, es decir, cambiará paredes de lugar, instalaciones y materiales para crear una nueva imagen de tu vivienda. En definitiva, un interiorista no estudiará el espacio que tiene ante sus ojos, sino que creará uno de nuevo.








