En el Interiorismo, como todo en esta vida, existen una gran variedad de estilos de viviendas. Cada persona se identifica con uno en particular.. es con el que se siente cómodo, a gusto con su entorno y con su propio estilo.
Bien es cierto que, tratar de clasificar todos y cada uno de los estilos existentes sería una ardua tarea, pero puesto que no se pretende crear la “enciclopedia del estilo residencial”, pasaré a definir de la forma mas sencilla y gráfica posible los principales estilos de viviendas que nos rodean en la actualidad. Todos ellos poseen ciertas características mas o menos diferenciales, con una tipología propia de mobiliario, iluminación, tonos, acabados, etc…que lo diferencian del resto y que aportan a sus inquilinos todo cuanto precisan.
Por orden de antigüedad -que no de importancia o reflejo social actual- hoy me decanto por el Estilo Clásico.
Dentro de este tipo de Diseño podemos encontrar referencias históricas desde el Siglo XV que han ido evolucionando en detalles y acabados, hasta llegar a creaciones exquisitas conseguidas gracias a la actual tecnología. Las principales características de este estilo son su imagen recargada, el mobiliario que a pesar de ser en su mayoría voluminoso consigue cierta ligereza visual gracias a sus remates, a sus piezas torneadas, sus maderas nobles y acabadas en ricos barnices o pátinas, craquelados, etc.