Esta semana os hemos preparado un artículo sobre salud en el ambiente interior, se trata de un tema sobre el que nos podríamos extender mucho y por ello, en sucesivos artículos, iremos tratando temas concretos. Hoy hemos pensado que sería adecuado daros una visión general de las condiciones saludables de un ambiente interior sostenible.
Un ambiente interior saludable debe disponer de las condiciones adecuadas de temperatura, humedad, aire fresco y electroclima.

La temperatura
Muchas de nuestras casas, sobretodo en invierno, tienen una temperatura excesiva. Para el cuerpo humano no es bueno vivir envuelto en una burbuja artificial a una temperatura constante de 25 grados. Por ello, ahora que llega el invierno además de la clásica recomendación de reducir la temperatura y aumentar el grosor de nuestra ropa, que supone un ahorro energético, es importante también saber que una alta temperatura genera un ambiente seco en el hogar que propicia la concentración de polvo, la sequedad de las mucosas respiratorias, los refriados y en general fatiga o dolores de cabeza.
Se sabe también que una temperatura elevada disminuye la capacidad de concentración y el rendimiento.
La humedad
Una temperatura elevada disminuye la humedad atmosférica relativa. Es importante recordar que la humedad interior de un ambiente saludable se sitúa entre el 30 y el 50%, por encima de 50%, el ambiente es demasiado húmedo y no permite a nuestros pulmones extraer humedad y con ella los productos tóxicos de nuestro organismo, esto puede conllevar dificultades respiratorias y fatiga. Una humedad alta también es un ambiente propicio para el crecimiento de microorganismos como moho y hongos.
Por el contrario, una humedad demasiado baja produce formación de polvo y partículas en suspensión propiciando que los microorganismos que contienen se mantengan en suspensión y por lo tanto, lleguen a nuestro organismo produciendo resfriados. Otro de los problemas de la baja humedad son las molestias cutáneas y la sequedad de ojos.

El aire fresco
Todos sabemos que nos sentimos mucho mejor cuando estamos al aire libre fuera de la ciudad, esto no es casualidad, la menor contaminación, la ionización negativa del aire y una menor concentración de CO2 hacen del aire del campo un aire fresco y saludable y nuestro organismo lo sabe. Por este motivo es importante que el aire del interior de nuestra vivienda sea siempre fresco. Es importante ventilar a menudo, sobretodo después de cocinar, cuando hay mucha gente en casa o por la mañana cuando nos despertamos. Ventilar también ayuda a regular la humedad interior.

Electroclima
Hoy en día vivimos rodeados de aparatos electrónicos que generan campos magnéticos, conexiones WIFI, placas de inducción, microondas, teléfonos inalámbricos, despertadores digitales o móviles son fuentes de contaminación electromagnética que se van acumulando en el interior de nuestros hogares. Es importante al menos cuando descansamos, reducir la incidencia de estas fuentes, podemos, por ejemplo apagar el WIFI cuando vamos a dormir o dejar el móvil en modo avión o mejor apagado y si utilizamos teléfonos inalámbricos es importante controlar que funcionen con tecnología ECO DECT que emiten radiaciones solo cuando están en uso.
Como veis es una lista muy resumida, podéis ampliar la información en el blog de Construir una casa ecológica, donde también os hablo de los materiales, productos y muebles del hogar, en cualquier caso en posteriores artículos trataré diversos temas relacionados con la salud de nuestro hogar y la sostenibilidad.
Recordad que en Plan Reforma podéis pedir presupuestos para que os ayuden a organizar estas ideas. ¡Pide presupuesto y empieza a sentirte mejor!













