Hoy visitamos una casa en Mantua, Italia, que pertenece a una pareja de arquitectos y sus hijos pequeños. Es un ejemplo muy bonito de cómo pueden convivir en perfecta armonía diferentes estilos estéticos y decorativos. Nos encontramos con un contenedor clásico, con las vigas vistas en su color, con las puertas tradicionales de este tipo de viviendas, las dimensiones y los huecos pertenecientes a otra época. Notaréis que en los diseños actuales, por ejemplo, se le da poca importancia a la cocina, al contrario que antiguamente, que era uno de los espacios más importantes de las viviendas. Sin embargo a la hora de diseñar y decorar el interior se han decantado por un estilo más moderno y minimalista, haciendo que todo encaje a la perfección. Este estilo minimalista se puede ver reflejado también en los colores elegidos, una paleta de neutros preciosa.

Las puertas clásicas se mezclan con el estilo moderno del resto de muebles en la cocina.

Vista de la cocina, con muebles rectos, minimalistas y una estupenda lámpara Potence de Jean Prouvé de los 50.

En el comedor también se nota el eclecticismo al mezclar el aparador y las sillas antiguas con la mesa y la foto, modernos. El color gris de la pared también nos sugiere un aire de modernidad.

En la habitación infantil destaca el uso de elementos que no solemos asociar al mundo de los niños.

Zona de estar con elementos de diseño clásico, como la silla Wassily de Breuer
A continuación vamos a ver unos elementos decorativos de diferentes zonas de la vivienda que tienen el mismo carácter de mezcla.

Elementos decorativos blancos agrupados

Cerámica negra agrupada.

En la cocina, elementos transparentes.
Artículo visto en Milk Magazine













