En este afán que tenemos en Encajes de Arquitectura de buscar soluciones arquitectónicas adecuadas y adaptadas a cada persona y colectivo, os presentamos la segunda parte del artículo “Arquitecturas para jugar”, dedicado a los espacios de juego y a los/las más peques de la casa.
¿Quién dijo que la arquitectura y el diseño no eran cosa de niños?
Los espacios por excelencia donde sin duda se deberían de poner en relación la arquitectura, el diseño, el juego y los niños son los espacios docentes: guarderías y colegios.

Parque infantil en un solar recuperado. Fotógrafo: Erik Petersen. Fuente: Playgrounds. Reinventar la plaza. Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía. Madrid, 2014.
¿De qué manera el espacio arquitectónico influye en el aprendizaje de los niños y niñas?
Un ejemplo de este tipo de arquitecturas es el Liceo Europa construido en Zaragoza en el año 2016 y diseñado por el Rosan Bosch Studio. Se trata de un proyecto que desde su inicio en planos ya transmitía la alegría y la frescura de un espacio propio para los más peques. Un espacio sinuoso, divertido y colorido.

Plano de la planta baja del Liceo Europa. Zaragoza. Autores: Rosan Bosh Studio. Fuente: rosanbosch.com
Se diseña un entorno multidimensional de aprendizaje para la escuela infantil con la idea de acomodar las necesidades de los niños y las niñas para aprender y desarrollarse, basándose en múltiples estilos de aprendizaje.

Escuela Infantil del Liceo Europa. Zaragoza. Autores: Rosan Bosh Studio. Fuente: rosanbosch.com
Los autores del proyecto definen así su trabajo:
“En lugar de plantear la disposición de una clase típica con mesas y sillas, se ha propuesto un diseño que crea un paisaje de imaginación, en el cual la fantasía de los niños es el único factor que establece los límites. Por ejemplo, se pueden observar elementos como un valle colorido con colinas de distintas alturas para que los niños puedan aprender y jugar, o una caja mágica ubicada en el centro del espacio principal, donde constantemente ocurren actividades creativas. También se ha creado un desierto con mobiliario flexible, que ofrece la oportunidad de utilizar el espacio para distintos tipos de aprendizaje, sean formales o informales”.

Escuela Infantil del Liceo Europa. Zaragoza. Autores: Rosan Bosh Studio. Fuente: http://www.rosanbosch.com/
Una vez más, los colores llamativos, el mobiliario ergonómico, los materiales blandos o los espacios flexibles y adaptables, son las pautas que orientan el diseño de los espacios.
Por supuesto, no podemos olvidar la importancia de la iluminación natural a través de grandes ventanas y protecciones solares. También la iluminación artificial que favorece que los espacios sean más agradables y acogedores.

Escuela Infantil del Liceo Europa. Zaragoza. Autores: Rosan Bosh Studio. Fuente: rosanbosch.com
Los juegos a escala humana y el mobiliario en tres dimensiones permiten percibir el espacio de maneras distintas y dotar de cierta autonomía y responsabilidad a sus usuarios. Parte del mobiliario, además, permite ser recorrido por dentro y por fuera. Mobiliario que en sí mismo ya es un juego.

Escuela Infantil del Liceo Europa. Zaragoza. Autores: Rosan Bosh Studio. Fuente: rosanbosch.com
Otro ejemplo de Rosan Bosch Studio, esta vez en Arhus, Dinamarca, es el Activity Park de la escuela Skate, donde niños y niñas de todas las edades pueden jugar, moverse y dar rienda suelta a su imaginación. Para ello se propone en un mismo proyecto diferentes actividades tan diversas como paredes de escalada, instalación de parkour o árboles escalables. Nuevas formas arquitectónicas que fomentan la actividad física, el juego, la imaginación y la interacción social.

Activity Park, escuela Skade, Arhus, Dinamarca.. Autores: Rosan Bosh Studio.

Activity Park, escuela Skade, Arhus, Dinamarca.. Autores: Rosan Bosh Studio.

Activity Park, escuela Skade, Arhus, Dinamarca.. Autores: Rosan Bosh Studio.

Activity Park, escuela Skade, Arhus, Dinamarca.. Autores: Rosan Bosh Studio.
Volviendo a una arquitectura más doméstica, no podíamos dejar de hablar de “la casa en el árbol”, “la casa de muñecas”, el “tippi” o “la casita de madera”, lugares por antonomasia preferidos por los/las más peques para dejarse llevar por la imaginación y crearse su propio refugio: autónomos, protegidos y alejados de los mayores.

Playhouse/ La casita. Arquitectos: Anna y Eugeni Bach. Fuente: annaeugenibach.com
Un ejemplo de este tipo de construcción lo encontramos en el proyecto de los arquitectos Anna y Eugeni Bach: Playhouse / La casita .
Así definen sus autores parte del proyecto:
“El interior se convierte así en la reducción esencial de lo que los niños entienden por una casa: un espacio mayor que podría ser el salón, un espacio a menor altura donde podría ir la cocina y el comedor, y un altillo arriba, donde podría haber las habitaciones. Una casa completa, reducida en 13,5 m2. Aunque la abstracción del interior también permite hacer volar la imaginación, y aquellos espacios que podrían identificarse a un interior doméstico, se convierten repentinamente en las mazmorras de un castillo medieval, y el altillo en la torre principal desde la que disparar flechas a los enemigos”

Playhouse/ La casita. Arquitectos: Anna y Eugeni Bach. Fuente: annaeugenibach.com


Playhouse/ La casita. Arquitectos: Anna y Eugeni Bach. Fuente: annaeugenibach.com














