“La cocina es un lugar de trabajo dentro de la vivienda, pero también una zona de estar y punto de encuentro para los habitantes y los huéspedes”
Esta definición del arquitecto Ernst Neufert (1900-1986) evoca a la perfección la esencia de las cocinas actuales, concebidas y diseñadas como espacios multifuncionales y convertidas, en muchas ocasiones, en un rincón más de reunión en nuestras casas.


Fuente: LaBeigeEpoque en Pinterest.
En la cocina, como en el resto de estancias de la vivienda, zonificar, distribuir y diseñar un esquema de iluminación que se adecue a los distintos usos que daremos al espacio son los primeros aspectos que debes tener en cuenta si estás pensando en una reforma. No olvides que escoger la luz adecuada te ayudará a desarrollar cada una de esas actividades cómodamente y te permitirá hacer de la cocina un espacio versátil y confortable. Para conseguirlo, sigue los siguientes pasos:
1) Analiza y divide el espacio disponible en tantas zonas como actividades vayan a desarrollarse
Sea cual sea la superficie de la cocina, es importante zonificarla para optimizar al máximo los metros cuadrados disponibles. Para conseguirlo, enumera los usos que tendrá la estancia (cocinar, almacenar alimentos, desayunar, etc.), crea diversos “centros de actividad” y asigna un área especifica amueblada y equipada para ese fin. Los centros de actividad más habituales son:
- zona de preparación de alimentos y cocción (encimera, fuegos…)
- zona de almacenaje y conservación de alimentos (despensa, nevera…)
- zona de lavado y limpieza (fregadero, cubos de reciclaje…)
- zona de comedor (barra, mesa…)
2) Crea una iluminación general uniforme
Si tu cocina cuenta con una entrada de luz natural, aprovéchala al máximo ubicando cerca de ella uno de los centros de actividad.

Fuente: ElMueble.com

Imagen vía LaBeigeEpoque en Pinterest
Por lo que afecta a la luz artificial, empieza por introducir una iluminación general en los techos, de tipo estrictamente funcional y que alumbre uniformemente toda la estancia sin dejar zonas en penumbra. Para conseguirlo, evita colocar una única fuente de luz central y opta por la instalación de diversos puntos de luz en forma de focos empotrables o de superficie -en función de si cuentas o no con falsos techos- distribuidos por toda la cocina y dejando entre ellos unos 70-80 cm.

Fuente: Houzz

Fuente: Houzz
Otra opción interesante, si piensas realizar una reforma integral, es la de crear una fosa perimetral en la que ubicar las luminarias: con esta solución obtendrás una luz general indirecta que te ayudará a crear un ambiente más cálido.
3) Introduce puntos de luz dirigida en cada centro de actividad
Cada una de las áreas de actividad definidas en tu cocina requieren un “extra” de iluminación para que puedas trabajar de forma cómoda y segura. Define los puntos focales de cada centro de estos centros (la encimera sobre la que manipularás los alimentos, la placa de cocción, la barra de desayunos…) e introduce luminarias que concentren el haz de luz sobre esas superficies concretas.
Para ello, puedes recurrir a la instalación de luces bajo los módulos altos de la cocina, colocar una lámpara suspendida sobre la barra de desayunos o la mesa de tu office -recuerda que lo ideal es que diste un mínimo de 60 cm de ésta- o incluso a la instalación de luces en el interior de armarios y cajones que se enciendan automáticamente al abrir y cerrar estas zonas de almacenaje.

Fuente: Decoratualma

Fuente: ElMueble
Aplica estos 3 sencillos pasos en la proyección de tu nueva cocina y, si tienes dudas, ¡no dudes en dejarnos un comentario y te contestaremos!
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Fuente: LaBeigeEpoque















3 pensamientos en “3 sencillos pasos para iluminar bien tu cocina”
He cogido algunas ideas, mi cocina es muy pequeña. Gracias.
¡Me alegro, Marina! Si te pones a ello y te surgen dudas, ya sabes que estamos aquí para echarte una mano.
Un saludo.