El empleo de las energías renovables en arquitectura es uno de los grandes avances que la construcción ha experimentado en los últimos años. El nuevo perfil del consumidor, más enfocado hacia el ahorro energético, y la necesidad de nuestro entorno de un cambio sistemático en la manera de construir, han provocado que arquitectos y profesionales de la edificación echen mano de estos recursos naturales.
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Fuente: energiaelectrica.com
¿Cómo se utilizan y cuáles son las más apropiadas para la construcción? Obviamente, por sus características, las hay más recurrentes que otras. Aquí te mostramos las más utilizadas y te desvelamos los beneficios de cada una de ellas.
- Geotérmica: Se aprovecha la inercia térmica de la tierra mediante un conducto de unos 100 metros para atemperar el agua que vuelve al interior de la vivienda, suponiendo un ahorro energético que en otras construcciones tradicionales no sería posible. La temperatura del conducto es de 15 grados aproximadamente. El pozo canadiense es otro tipo de energía geotérmica consistente en un conducto a un metro de profundidad sobre el que circula aire. Éste adquiere la temperatura del subsuelo, calentando o enfriando el agua según convenga.
- Energía solar: Quizá la más utilizada en el sector de la construcción por las grandes ventajas que el sol ofrece para el ahorro en materia de climatización. A través de una correcta orientación es posible minimizar el gasto energético de calefacción, abriendo el edificio hacia el sol en climas fríos y controlándolo en los cálidos. Una forma activa de aprovechamiento de esta energía renovable consiste en el empleo de paneles que se clasifican en tres tipos:
- Placas termodinámicas: Son las más utilizadas gracias a su eficacia bajo climas lluviosos o con viento. Cuentan con bomba de calor propia y se valen de la energía de su entorno para asegurar su productividad. No necesitan la radiación directa del sol, el calor ambiental también les sirve.
- Placas fotovoltaicas: Se colocan, normalmente, en la parte más expuesta del inmueble que es la zona superior; de modo que la energía se almacene y pueda ser transformada en electricidad para el funcionamiento del lugar.
- Paneles térmicos: El sol calienta estas placas que contienen un líquido que transporta el calor al interior de la vivienda. Se utilizan generalmente en superficies donde los rayos solares inciden directamente, como es el caso de las zonas rurales.
- Biomasa: Surge a partir de la materia orgánica originada por animales y vegetación. El empleo de esta energía renovable en la arquitectura supone importantes ventajas en cuanto a combustible. Las calderas con carburantes biomasa no solo cuentan con un gasto considerablemente menor, sino que son infinitamente mejores para el medio ambiente, que aquellas que funcionan con gas.

- Energía eólica: Mucho menos frecuente que las anteriores, consiste en edificios que cuentan con turbinas o miniturbinas que aprovechan las corrientes de aire en las grandes alturas. El Bahrain World Trade Center, es un claro ejemplo de esta energía renovable. Cuenta con 3 aerogeneradores de 30 metros de diámetro que producen energía para todo el rascacielos, convirtiéndolo en uno de los edificios más ecológicos del mundo.













