¿No descansas bien? ¿Te cuesta dormir? ¿Tienes un sueño intranquilo?
Es posible que la decoración Feng Shui pueda hacer algo por ti.
Decoración Feng Shui en el dormitorio
El dormitorio, aunque no seamos conscientes de ello, es uno de los lugares más importantes de nuestra casa. La primera vez que escuché que es el sitio donde más horas pasamos, me dije: “pero si no estoy nunca en casa!”
Efectivamente, puede ser que estés todo el día trabajando, que tengas mucha actividad fuera de tu vivienda, pero esta estancia la usas, seguro, entre 6 y 10 horas (o más, si eres muy afortunado).

Por lo tanto es muy importante que estemos a gusto en él, que nos aporte la seguridad, la tranquilidad y el bienestar necesarios para obtener un buen descanso. Lo que se traduce en un estado óptimo de vitalidad, energía, salud y receptividad, necesarios para enfrentarnos a los quehaceres del día siguiente.
En ocasiones descansamos mal o no tenemos el sueño reparador que nos gustaría, y el último motivo en el que pensamos es precisamente el lugar físico donde se desarrollan esas horas.

Por eso, porque es muy importante para ti, tu salud y tu vida, te dejamos algunos tips para cuidar la decoración del principal espacio de descanso en casa:
¿Cómo cuidar la decoración de nuestro dormitorio?
- Es más interesante situar el dormitorio en la parte de atrás de la vivienda. Esto es, lo más alejado de la puerta de entrada y a ser posible, en el ala trasera. La energía en la zona delantera tiende a ser más activa y dinámica, y para descansar, es más adecuado rodearse de una mayor lentitud energética.

- Sitúa tu cama en el lugar que llamamos “lugar de poder”, es decir, donde controles visualmente la puerta de entrada al dormitorio, y a ser posible la ventana o ventanas. Lo ideal sería que tengas la pared detrás de tu cabecero, y que desde ahí domines la situación. Esto, que puede parecer algo sin importancia, sí la tiene, pues el ser humano tiende, como medio de supervivencia, a “cubrir sus espaldas”. Te sentirás más seguro, no sólo durante la noche, sino en tu vida, en esa situación de protección.

- Asimismo, es aconsejable no ubicar la cama entre una puerta y una ventana enfrentadas. En esta situación, nos exponemos a una corriente energética, lo cual puede dificultar también nuestro descanso o generarnos nerviosismo o dificultad para pasar horas en ella.
- Evita colocar trastos, objetos pesados o rotos o aquello que no sabes dónde guardar debajo de tu cama. Vas a dormir cada noche con esos “restos pesados”. Si tienes un canapé, puedes ubicar objetos blandos, como ropa de cama o de hogar, por ejemplo.

- Aleja las facturas, papeles de trabajo y aquello que te pueda preocupar de tu dormitorio. El tiempo de descanso es para regenerar tu salud y tu energía y debes respetarlo. Que lo último que veas antes de irte a dormir sean cuestiones que te revitalicen y que te agraden, no lo contrario.
- Mejor no tener un techo abuhardillado encima de la cama; hablamos de techo donde la altura es baja considerablemente. No es muy cómodo, y además, la sensación de “limitación” es probable que termine afectándonos. Asimismo, si el techo tiene vigas vistas es preferible que la altura sea la adecuada; si no es así, mejor pintarlas del mismo color que el techo para aligerar visualmente lo que tenemos sobre nuestra cabeza.

- Los colores del dormitorio que no sean excesivamente estridentes: rojos, fucsias, o naranjas fuertes, son colores que activan mucho a nivel energético. Mejor elegir colores más suaves, aunque sean cálidos, que nos permitan bajar el tono. Asimismo, los colores muy oscuros (negros, grises) y apagados, es posible que afecten a nuestro estado de ánimo negativamente. Lo ideal es no caer en extremos.
- Una cama sin cabecero es como una silla sin respaldo…a la larga, nos sentimos incómodos. El cabecero, aunque parezca un elemento simbólico, que lo es, es una pieza fundamental: nos brinda apoyo, sostén, seguridad, protección; nos sentiremos más seguros con un cabecero detrás de nuestra cabeza. Hay millones de opciones y no tiene por qué suponer una inversión elevada.

- Lo mismo es aplicable a las mesitas de noche. Es muy interesante tener dos si deseas tener pareja, y que el espacio esté equilibrado.
- Es preferible no colocar lámparas voluminosas, pesadas o puntiagudas encima de la cama y que nos apunten directamente.

- Evita los aparatos eléctricos cerca de ti cuando tu cuerpo está descansando. La ciencia ya confirma que los campos electromagnéticos son perjudiciales para nuestra salud, máxime si nos encontramos en un estado inconsciente que se prolonga durante horas. Si de ninguna manera quieres deshacerte de tu aparato de tv, lo ideal es que lo mantengas oculto mientras duermes y desenchufado.

- Los espejos, son elementos que expanden espacialmente lo que se refleja en ellos. Esto es válido para las radiaciones electromagnéticas o incluso para las geopatías. Si tienes un espejo en tu dormitorio, lo alejaremos para que no refleje la cama, que quede escondido o en otro lugar alejado de tu posición al estar tumbado.

Y por último, pero no por ello menos importante: rodéate de objetos que te inspiren, que te gusten, con los que te sientas bien.
Recuerda: tu dormitorio es tu lugar de reset diario. ¡¡Cuidalo!!

Puedes pedir un presupuesto para decorar tu habitación siguiendo la filosofía Feng Shui y empezar a descansar como es debido.













