Aunque parezca complicado, es posible convertir un jardín convencional en un jardín ecológico, y aunque parezca imposible, el diseño no está reñido con la ecología, por lo que con un buen asesoramiento, podemos conseguir nuestro jardín ecológico de diseño.
Términos como biodiversidad, abono natural, control biológico o manejo integrado de plagas conviven en la idea de jardín ecológico. Es una corriente que cada vez tiene más éxito y que consiste en aprovechar la tendencia de la propia naturaleza para lograr que el jardín sea un espacio en el que puedan convivir las especies vegetales y animales en perfecta armonía, reciclando los elementos naturales y haciendo uso de productos biológicos que permiten destruir los organismos nocivos, sin recurrir a pesticidas o elementos químicos que destrozan el suelo y la biodiversidad.
La biodiversidad del jardín: los aliados vegetales
En los jardines convencionales suelen dominar unas pocas especies vegetales. Al reducir la biodiversidad se desestabiliza el ecosistema y resulta más fácil que insectos se transformen en plagas. A falta de mecanismos naturales de control, recurrimos a pesticidas, contaminando y dañando todavía más el sistema.
Pero algunos aliados nos pueden ayudar ya que la combinación de algunos cultivos evita la aparición de plagas y enfermedades.
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Por ejemplo se recomienda emplear hierbas aromáticas como lavanda, romero, salvia, ruda, menta, albahaca, estragón y tomillo para rodear el perímetro donde se encuentran el resto de vegetación o para intercalar con las hortalizas en el caso de un huerto. Con un poco de gusto pueden quedar diseños muy atractivos y actuales.
Manejo integrado de las plagas: los insectos y pájaros aliados
En un jardín convencional tratamos de eliminar a cualquier insecto que veamos en el jardín. Sin embargo, muchos de ellos son útiles porque se alimentan de otros más pequeños que sí pueden resultar perjudiciales. Los pesticidas controlan las plagas, pero también a sus enemigos naturales, con lo que se destruye el equilibrio natural, y las plagas reaparecen. Los ciempiés, por poner un ejemplo, se alimentan de varios tipos de plagas que viven en el suelo.
Luego hay que huir del uso de pesticidas y atraer a insectos beneficiosos, plantando especies florales, o atrayendo a depredadores de las plagas como por ejemplo los pájaros, instalando nidos y comederos para pájaros y así potenciar su presencia.
También es interesante incluir en el diseño elementos acuáticos, como fuentes o estanques, ya que no solo te ayudan a atraer a pájaros y otros animales, sino que también generaran un componente de diseño y relajación.
Comprender y trabajar el suelo
Un suelo sano produce plantas sanas, resistentes y productivas. La comunidad de organismos que viven en él (bacterias, hongos, lombrices, …) juega un importante papel en su buen estado. Por ejemplo las lombrices ventilan y drenan el suelo, y además elaboran grandes cantidades de humus, por tanto no conviene erradicarlas.
Aunque la principal tarea que conviene seguir para enriquecer el suelo de forma natural es remover los primeros 20 cm de tierra periódicamente para lograr una textura esponjosa y aireada ya que las plantas necesitan tierra bien suelta para desarrollar en buena forma sus raíces.
También es importante diseñar el jardín de tal manera que existan áreas con especies perennes, que no requieran preparar el suelo cada año, ni removerlo más allá de esta capa superficial, ya que así se hará más rica, conservará mejor la humedad y tendrá menos problemas.
Es evidente que hay que cuidar el jardín evitando elementos que atraigan a las plagas, por ejemplo, arrancando las malezas antes de que generen flor y semillas, recogiendo las frutas u hortalizas que estén caídas o sobremaduras y podando drásticamente las partes enfermas.
Abono natural
Los restos eliminados por las plantas, junto con todos los residuos vegetales de cocina y jardín, reciclados para producir compost, constituyen el mejor alimento para el suelo. Además, es una buena manera de producir menos basura maloliente, reducir las necesidades de fertilizantes y agua de riego y ayudarnos a cuidar nuestros recursos naturales.
Es conveniente ubicar el sistema de compostaje en un lugar apartado y adecuado del jardín.
Además en los jardines y huertas orgánicos, la paja, hojas secas, astillas, cortezas de pino se pueden emplear para hacer el mulching, un colchón que cubre los terrenos recién cultivados y que sirve para evitar la erosión y proteger el terreno del sol, la lluvia, el frío y el viento conservando su textura y humedad, además de proporcionarle nutrientes extras mejorando su fertilidad y generando combinaciones texturales muy atractivas a nivel de diseño.
Para finalizar comentar que muchas de las características de un jardín sostenible deben ser contempladas en un jardín ecológico, tema al que dedicaremos nuestro siguiente artículo de paisajismo.
Pero lo más importante… disfrutar del jardín. Fomentar la vida silvestre en el jardín es la mejor forma de trasmitir a las nuevas generaciones la importancia de las plantas y el amor a la naturaleza.




















