Una vez elegido el constructor, nos pondremos manos a la obra. El hecho de haber contratado a un Técnico permitirá que no tengamos que estar tan encima de las obras y que sea él el que gestione todas las pequeñas cosas que vayan surgiendo. Para entendernos, el Técnico hace un filtro para que sólo te lleguen sus consultas relacionadas con aspectos más estéticos que decidirás tú como cliente.
Los que hayan hecho alguna obra no dudarán ni un momento en el ahorro de problemas que supone contratar a un Técnico.
Antes de empezar se informa al Ayuntamiento del inicio de las obras y a los vecinos. Aunque la mayoría de obras no deben tener el permiso de los vecinos (sólo las que afecten a algún elemento común del edificio como la estructura y la fachada) sí es muy recomendable y de buena educación en primer lugar llamar al administrador de fincas para informar. Posteriormente si no es presentarse personalmente a todos los vecinos de la escalera, sí escribir una carta y dejarla bien visible junto con la licencia de obras indicando que se van a realizar obras, en qué piso y la duración aproximada de éstas.
¡Y finalmente nos ponemos manos a la obra!
